• Cristián Ritalin León

Trick or parenthood!

Fue intenso este viernes. Despedidas a mares (aunque de despedida no es mucho, la verdad, porque sigo siendo Asesor Digital de la agencia, y donde me voy es LA agencia digital del grupo McCann, so…); y una caja que pesaba unos 50 kilos fácil, y que entre taco-eterno y agotamiento, no me dio como para llevarme a la Ciudad Empresarial a las 7 de la tarde. ¿Regreso tipo 10, ponte tú?…. Uf, no thanks. Tacos y bocinazos, desde el viernes, por favor. Así que atiné a volar al depto, asomándome a la caja de vez en cuando para ver el increíble regalo de despedida de Grillo -un Gato Cósmico y un Novita que le vienen increíble a mi oficina nueva-, luego alcanzar a la family e irnos a una sesión de “Dulces o Travesuras” donde Rapa. Mire que en Lyon con Bustos no hay mucha onda niñística. Así que el Nico -1 año y medio- corría vestido de batman-sin-máscara, arrastrando el cinturón y sin entender esta libertad repentina de caminar por la calle y tocar timbres. Y cada vez que alguien abría, ¡él se metía a la casa! Obvio. No entendía nada, my department-boy. Sebastián sí. Claro. De Darth Vader y tocando timbres con la espada, casi llenó su calabaza de dulces. Yo, entre puerta y puerta, me hice adicto a los Frugelé Halloween (ácidos, increíbles!), que luego combiné estratégicamente con una piscola bien conversada con Rapa, Dolape y el resto de la familia, en la casa.

Así que así se me fue el Halloween. Echando de menos disfrazarme e ir a alguna fiesta.. pero riéndome mucho, y disfrutando a mango a mis babies. Las fiestas ya vendrán…. pero la cara de Nicolás corriendo feliz con un dulce en la mano, vale más que mil fiestas.

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