• Cristián Ritalin León

Recuento primaveral

A ver, resumamos: hace 1 año exacto, estaba puteando porque me habían rechazado un aviso que, 8 meses más tarde, veo en Cannes y ganando plata con una marca de cervezas gringa. En fin. Ahora, en 2006, estoy en McCann como Director Creativo for-the-time y encuéntrome en posición de loto en mi silla, medio chambreado por el almuerzo -Bambino, nos llevó al restorán-casi-de-culto de su familia a comer pollo al champiñón y quedé medio herido en batalla-, terminando unos textos para unos avisos, hojeando shots 96, escuchando a los babasónicos y pelando el cable con una idea que si prende es premio seguro, y si no, un guajajá de la comunidad publicitaria. Son las cosas del fútbol, ¿viste? Fuera de la pantalla, la Romi no durmió ni carajo anoche porque Nicolás -el de 8 meses- anda con fiebre. Y yo, claro, con el chip cambiado por alguna alienígena razón, ya no me despierto con los llantos. ¿escudo protector?; it´s evolution, baby?… Y no dejo de sentirme culpable/aliviado. Es viernes. Me suena a miércoles. Mi mp3 está lleno de toda la música que conozco en la vida y todavía dice “94% libre”. No pienso meterle Yuri ni Adrián, así que así se queda nomás. Y es viernes . Ya lo dije, pero es viernes . Es viernes. Se siente en el sol que empieza a salir entremedio del cubículo gris. La armada de carrete de finde; la música de todos los parlantes mezclándose a todo lo que dan y creando el soundtrack de ravotril aéreo. El viernes adelantado.

Hace 1 año exacto hablaba de “Play” y de la cagada que estaba en la agencia. Ahora conversaba de “Pasiones”, la nueva chilena que se viene, y de las cagadas varias que se trajo el trasvasije de “Leche” a “Cielo”. Y de “Fiebre”, la mini-agencia de BBDO que se lanza en unos días. Dale, Englishhhh…!!!! Como ha cambiado todo en 1 año. Un hijo más, sin ir más lejos. Y otra agencia, otro puesto, nuevos amigos, otra estructura.. Y las ganas eternas de seguir pasándolo bien en esta pega y hacer cosas tan increíbles como las que veo en Londres. Sin el presupuesto y sin la apertura mental, claro. Difícil. Pero pa eso estamos acá, peh. Para que cuando resulte, se sienta diez veces más fuerte en el pecho. Vamos que se puede.

Por mientras, de muestra un botón: la tripleta-monstruosa de JWT y su comercial “madre” para la nueva campaña de Sedal. Wow.

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