• Cristián Ritalin León

Ponte play


El día siguiente siguió como buen verano –interrumpido eso sí por una charla de Alto Mantagua a la que fue invitada la Romi; así que yo, entre la duda de si efectivamente era una mula de tiempo compartido o un regalo de verdad, accedí a ir por si las moscas. Dos horas. Veremos si el finde gratis valió la pena o no -. Y terminó con típico y veraniego domingo en casa del tata de la Romi. Almuerzo a la antigua. Casona de pasillos con eco, piscina. Música tipo vitrola, familión. Humitas caseras, cervezas a la orilla del agua y ombligo parado de tanto comer. Un clásico.

El verano puso pausa otra vez cuando bajé a mi estacionamiento, esta mañana. Pero lo veo de reojo por la ventana. Está ahí. Y espera que me acuerde que sigue ahí. Me pone cara de Happyhour. De piscinazos y conversas con pisco sour en la mano. Me recuerda eso del chardonnay sour que hay que probar sí o sí; del Ky y del Zanzíbar y de los helados caminando con la correa del perro en una mano, y mi hijo en la otra. Me recuerda que la vida es disfrutar. Voy a tratar de hacerle caso esta semana. Verdad que sí.

(*) en el Jumbo lo están vendiendo con un 50% de descuento. No me lo acaben, que me hice adicto.

0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo