Social Media 2027: cuando hacer contenido deja de ser el problema
Se acerca fin de año, así que pronto empezarán a aparecer las inevitables "Tendencias de Social Media 2027".
Videos más cortos. Videos más largos. IA, por supuesto. Agentes. Avatares. Social commerce. Alguna nueva funcionalidad de TikTok que todos declararemos revolucionaria durante tres semanas.
Yo agregaría una tendencia bastante menos tecnológica: en 2027 vamos a tener que volver a aprender a pensar qué hacer.
Porque hacer se está poniendo cada vez más fácil.
Hace unas semanas escribí sobre lo que eso significa a la hora de elegir agencia.
Ahora toca hablar de lo que significa para tu social media.
Hoy puedes escribir, diseñar, animar, editar, traducir, doblar, adaptar un contenido a seis formatos y generar cincuenta versiones antes de que termine una reunión. Y esto recién empieza. El costo y la dificultad de producir contenido están cayendo a una velocidad absurda.
Lo loco es que buena parte de las marcas sigue organizada como si el problema fuera exactamente el contrario: calendarios llenos. Grillas. "Necesitamos cuatro reels por semana". "Nos falta el post del jueves". "Hagamos algo para el Día Mundial de la Croqueta". Una enorme máquina diseñada para alimentar canales.
¿Con qué?
Bueno, después vemos.
Hace un tiempo hice un capítulo de RitaCast sobre algo que llevo años haciendo en estrategia: construir personajes literarios para las marcas.
Y mientras más avanza la IA, más sentido me hace.
Hace años, en otra vida de agencia, cuando trabajamos Svelty no inventamos un "tono cercano, optimista y empático". Inventamos a Camila.
Camila tenía 30 años, era separada, diseñadora y mamá. Llegaba atrasada porque su hija no quería ponerse los calcetines. Tenía citas buenas y malas. Se hizo amiga del chef de Nestlé, conversaba con la nutricionista y un día apareció con una caja diciendo que acababa de llegar a trabajar a la empresa. Cuando me fui de vacaciones a Cancún, llevé cajas vacías de Svelty en la maleta para sacar fotos porque, obviamente, Camila también estaba de vacaciones.
No hacíamos contenido de Camila. Camila hacía cosas y nosotros las contábamos.
Con Eristoff pasó algo todavía más delirante. Teníamos un vodka con una percepción bastante poco aristocrática y construimos a Ivane Eristavi, heredero joven de una supuesta familia de nobles de Europa del Este que llegaba a Chile a hacerse cargo del negocio familiar. Probaba autos caros, tomaba en el W, coqueteaba, viajaba y organizaba concursos a las cuatro de la mañana.
Y Marinela terminó teniendo al Tío Marinela: ese tío medio troll, algo pasado para la punta, que entendía perfectamente el código de internet y podía hacer cosas que una "marca de snacks" jamás habría podido hacer sin parecer una señora tratando de hablar como sus hijos.
Tres casos completamente distintos y el mismo aprendizaje: primero construimos el mundo. Después aparecía el contenido.
Las series y las sagas lo llaman worldbuilding hace rato. Las marcas recién están llegando. Y creo que en 2027 vamos a hablar bastante de esto.
Porque un buen Playbook de Social Media ya no puede ser un Dirección webhttps://www.ritalin.cl/post/del-brandbook-al-playbook que explique que usamos Montserrat Bold, que nuestro tono es "cercano pero experto" y que los lunes hablamos de producto.
Tiene que parecerse bastante más a la biblia de una serie.
Quién habita la marca, qué quiere, qué le duele, qué encuentra ridículo, con quién se relaciona, cuáles son sus códigos, qué conflictos aparecen una y otra vez, qué jamás haría y qué papel quiere jugar en la vida de alguien.
Y nada de eso sale de pedirle a una IA "dame una estrategia disruptiva para conectar con Gen Z".
Sale de entender el negocio. La categoría. La cultura. Clientes, no clientes y jamás clientes. De encontrar esa tensión que después puede transformarse en una historia con cuerda para mucho más que llenar la grilla de octubre.
Y después, claro que hay que hacer.
En Ritalín lo hacemos todos los días, para hoteles Pullman y para marcas B2B con desafíos que no se parecen en nada. Diseñamos, escribimos, producimos, filmamos y nos seguimos obsesionando con que cada pieza quede bien terminada.
El hacer importa.
Lo que cambió es que hacer por hacer vale cada día menos.
Una ejecución extraordinaria de una idea mediocre sigue siendo una idea mediocre. Y tener una máquina capaz de producir cien piezas al día no resuelve el pequeño detalle de decidir cuáles cien merecen existir.
Ahí la IA está haciendo algo bastante saludable: está separando dos cosas que durante mucho tiempo confundimos.
La capacidad de producir.
Y la capacidad de imaginar qué producir.
Por eso creo que el Social Media 2027 va a necesitar menos calendarios como punto de partida y mejores Playbooks. Más narrativa. Más personajes. Más universos. Más ideas capaces de vivir dentro y fuera de una pantalla.
Después dale con todo.
Filma precioso. Diseña precioso. Escribe precioso. Usa IA. Usa cámaras. Usa personas. Haz un evento. Inventa un personaje. Mételo en TikTok o sácalo a caminar por Providencia.
Pero primero construye algo que valga la pena contar.
La grilla de octubre se llena sola. El mundo, no.

Y si estás armando tu estrategia 2027 y tu Playbook todavía explica mucho cómo publicar y poco qué mundo estás construyendo, escríbenos.
En Ritalín hacemos las dos cosas.
Pensamos qué hacer.
Y después hacemos que se vea, en buen chileno, la raja.
No al revés.




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