• Cristián Ritalin León

Mis nuevos 100,000 amigos

Hace 3 semanas, luego de 20 años prácticamente en el mismo lugar (subiendo y moviéndome en cargos, creciendo profesionalmente… pero en la misma compañía, al fin y al cabo), el CoVid y la crisis le pegaron un guadañazo terrible a mi oficina y terminé saliendo yo también. Un golpe al ego… Por un momento.

Pero luego recordé que el mismo día anterior estaba hablando con mi Coach sobre estar pegado hace rato. Y el universo se confabuló: la única forma de realmente pensar y repensar lo que quieres hacer tus próximos 20 años, es detenerse. Y detenerse en una industria en crisis, con 4 personas que mantener… es imposible.

A menos que pase algo. A menos que te salgas de ahí y tengas un colchón para darte ese lujo increíble de tener el tiempo y la tranquilidad de redefinirte. Reenfocarte a ti y tu propósito. Y eso fue justo lo que pasó. Con un virus global, que te obliga (por si lo anterior no te lo dejó claro) a sentarte. Parar. Pensar.

Para mi parar es medio imposible. Soy hiperminetico. Trabajo desde los 22 años; y eso me acostumbró a estar en muchas cosas a la vez. Varias ventanitas abiertas. Así que dije “Si mi cabeza no puede parar del todo, y por al menos 1 mes no hay reuniones ni contactos posibles por el virus… voy a hacer algo por la industria”. Y escribí esto:

Nunca me esperé llegar a casi 100.000 personas. Nunca esperé tener tan bonito recibimiento, y que tanta gente me tomara la palabra. En 5 días, he conversado con emprendedores, fotógrafos, dueños de Agencias, Relacionadores Públicos, Communities, gente de gobierno, profesionales sin pega y gente empezando. Y la sensación de que esto no va a volver a ser lo mismo, es plena y cierta.

Gente del sur. De España. De Mexico. De Lima. Gente reinventándose. Gente que se reinventó y que me dan horas de su tiempo, en consejos valiosísimos.

Me emociona. Me devuelve la fé en la gente. De esto saco humildemente dos aprendizajes muy poderosos y profundos:

1. Somos uno. Este momento terrible del mundo completo, nos ha logrado alinear como un todo. Y le ha sacado la careta a todos los egoístas… pero también ha puesto una luz sobre todos los que ayudan, apoyan; y también a quienes necesitan de nuestro apoyo.

2. Hay un antes y un después. No se si nos re-acostumbremos a 1 hora de taco. A reuniones que podrían ser un mail. A estar todo el día fuera de casa. La conexión, la transformación digital del mundo, ya es una realidad. En menos de 3 semanas.

Repito lo que he dicho últimamente en mi Podcast y lo que dije en LinkedIn: voy a estar pensando, con este freeze que me da la vida, en mis próximos 20 años. En cómo me reinvento pero, sobre todo, cómo ayudo y doy valor a lo que hago. A la industria que represento.

Porque como dice esa campaña maravillosa de Apple, “El mundo lo cambian los que están lo suficientemente locos como para creer que pueden hacerlo”.

Y claro que no es fácil. Para eso, voy a necesitar la ayuda de mucha gente. De todos ustedes. Mis 100,000 nuevos Amigos.

2 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo