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  • Foto del escritorCristián León

¿Qué te pasó, Apple?

Nah. El título es retórico. Está clarísimo qué le pasó a Apple. Y por qué el Keynote de esta semana, con el lanzamiento del "nuevo" iPhone 15 y el Apple Watch, fue quizás una de las presentaciones más aburridas de su historia.



Recordemos primero que marcas icónicas como esta, nacen y se crean en el inconsciente colectivo por salir muy fuerte del montón. Apple es, aún, una de las marcas que más se nombran en las charlas de Marketing del planeta. Desde la creación del primer computador personal y, a la vez, el mejor comercial de la historia -1984. Luego los iPods... y el iPhone, que tal como dice Steve en su icónica charla de lanzamiento (que te insto a ver varias veces, porque es una clase magistral de cómo presentar), revolucionó las comunicaciones humanas. Así de simple.

Corte al 2023. Al iPhone 15. Y, como dije el martes en un post que subí a Tiktok... mi sensación de decepción profunda y constante. Y la confirmación total de que, al irse Steve Jobs (tal como cuando lo echaron en 1985 y se fue a pique también)... Apple perdió su alma. Literalmente.

Lo he contado varias veces; pero lo vuelvo a contar: Para mi, que siempre fui un Appleboy, archi fanático de los productos y sus lanzamientos (quizás comparable con las finales de mundiales de futbol, para los fanáticos), la decepción comenzó de a poco; pero a paso firme: Primero con mi Applewatch de Primera generación; cuya batería un día se infló y rompió hasta el cristal. Al buscar qué pasaba, resultó ser que había un problema que tenía garantía por hasta 3 años. Y mi reloj lo había comprado hace 3 años... y 4 días.

Y siendo así de ridículo el timming, y con todos mis argumentos (¡mira mi perfil de comprador, tengo todos los productos Apple! Soy un fan!), perdí 400 lucas. No me respetaron la garantía por 4 freakin días.

De ahí, Siri: Jamás bilingue; así que tenía que cambiar constantemente su idioma, ya sea para que reconociera canciones y series; o volver al español para que entendiera que quería llamar alguien. Mientras, con mis millas de regional, me empecé a comprar Google Nests para toda la casa (la domótica de Apple, además un asco: muchísimo más lenta e intestable). ¿Sabes cuantas veces al día se usa Google en el mundo? Su machine learning está a miles de kilómetros de Siri. Además, bilingue y contextual: si dices algo tipo "Escuchar Aleluya de Los Beatles", te tira Sweet Lord de George Harrison sin siquiera preguntarte). O si mi hija dice en mitad de la cocina "Ver Jóvenes Titanes", se prende la tele, se pone Netflix y sigue la serie, en su usuario y con sus idiomas elegidos, desde donde quedó.

Así, empecé a enamorarme de Google.

Luego, el iPad: Más caro que mi mac? Olvídalo. Y como el Codec de youtube es de Google, el Ipad tendrá muy 4K de pantalla... pero los videos los mostraba en apenas 1080p. Mientras, como Samsung hace las pantallas de Apple también, se queda con lo mejor; los Super Amoled. Así que, luego de unas 8 visitas probando la tablet Samsung en la tienda... di el salto y me pasé a un Tab S6 que amé desde el primer día. Y que sólo cambié hace unos meses por el S8; aún mejor, y aún muchísimo más barato que el iPad pro. Con mejor pantalla, lápiz gratis (!!!), teclado gratis y un formato que me funciona mucho mejor.

Ah! Y con los Buds Pro pro de regalo. Mejor forma que los Airpods; todavía no tan buena cancelación de ruido... ¡pero gratis! Y se conectan con mi tele sin hacer nada.

Toma.

Mientras, la waif con su Samsung S21 me sacaba pica por sus 120 Hz de refresco (o, en español, una pantalla mucho más dinamica que la de mi iPhone 12); y luego al ir a cambiar mi teléfono, darme cuenta que el 13 era exactamente igual que el anterior, a 60 Hz... Y exactamente al doble de precio que el Samsung S21.

Mi S22 tiene el mismo acabado lujoso que extrañaba del iPhone... y ni comentemos sobre el Galaxy Flip Z5, una locura de formato... y el Samsung S23 Ultra. Cámara de 200 Megapixeles mientras que el iPhone... 48?!!

So... Finalmente... me cambié de ecosistema. Punto. Me mantengo con mi Mac simplemente porque no puedo vivir sin iMovie ni Keynote... Pero mis audifonos Apple solo los uso con el Mac; y todo el resto samsung. Incluso el reloj, el Galaxy watch. Que este año, por lo que entiendo, no le envidia absolutamente nada al eternamente estático Applewatch.


Igual da pena. Lo que Steve Jobs hizo por esa marca; lo que yo como creativo y publicista valoré siempre de Apple; su sentido estético, su minimalismo, su propósito... hoy Samsung y hasta google lo están pasando. Innovando mientras la liebre sigue durmiendo a pata suelta. Lo único rescatable de su keynote, no tuvo nada que ver con el lanzamiento en sí: Mother Nature.

Qué te pasó, Apple. Antes eras chévere.


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