• Cristián Ritalin León

Chill out

Le hice caso a Villouta y bajé algo de Kasabian. No puedo creer lo fácil que es abrir un programa (digámosle LimeWire), pinchar grupos (ponle “Kasabian”) y ¡plop!, tenerlo en tu mac en segundos. En fin. Mientras escucho el seseo de la voz y la batería ultra-deep-cool, miro por la ventana y me pregunto que qué es peor: tener mucho que hacer, o no tener nada que hacer. No tener nada, obviamente. Sobretodo porque la tarde está medio nublada, y yo vengo de uno de esos pocos fines de semana en los que realmente vienes repuesto, con ganas de ganarle a un brief maricón. Pero no: el relajo no me sirvió de nada, porque la semana se viene igual de relajada.

Jueves: después de despedir a Andrés Nassar con toda la agencia aplaudiendo y tirando papelitos (reconozco que me dio mucha pena)… estuvimos filosofando un rato con Rodrigo Carr sobre el futuro de la agencia –y mi futuro, particularmente- frente a un Pisco Sour del Bennigan`s sorprendentemente bueno. Luego llegaron todos los demás (excepto Héctor, que fue con Andrés y los otros directores a un almuerzo de despedida), y terminamos un notable lunch agringado con un “Death by chocolate”. Nada del otro mundo. De ahí, tomé mi fiel scooter y casi partí a la exposición de la CTC… pero mi guata pedía echarse, así que le hice caso. Osea, del gym, ni hablar. De ahí, no hice mucho hasta la noche: después de ver The Fockers con la Romi, me acosté… y a las 2 am sentí la llamada del cuadro que siempre digo que voy a hacer y nunca hice… y lo terminé! Finally!! A las 4 am. El resultado lo pueden ver. (Comments, plis)

El jueves, por supuesto, me costó leventarme. De hecho, no lo hice totalmente hasta la noche: todo el día con pijama –o en mi caso boxers y polera- terminé de pintar con la romi la pieza de estar (mejor dicho, terminó ella mientras yo miraba, no soy muy pulcro) e instalé el equipo de sonido del DVD. Así que mientras la Romi iba donde el tata, puse play e inauguré el cine-en-mi-casa con Charlie`s Angels: Full Throttle. Ya la había visto… pero no la había oído realmente. La primera vez me cargó por lo falsa… pero si entiendes que ese es el chiste y te fijas en lo pulcro de los efectos y lo bueno del sonido… Totalmente disfrutable. En la noche, llegaron la Romi con la Coté y mi cuñada. Sebastián cayó raja mientras me duchaba, abrí un Doña Dominga y, en la más relajada nos cagamos de la risa por un buen rato. Luego, a propósito del tema “cancún”, vimos mi video del 2000 en donde –espero- estemos guata al sol con la Romi antes de fines de Abril… y eso.

Viernes, asados: donde mis viejos al almuerzo y en la noche donde Ricardo y la Carola. Eso sí que estuvo memorable. Y por ninguna razón en particular.. pero estuvo tan piola que casi no me da remordimiento de conciencia no haberme podido levantar con la Romi y Sebastián el domingo a ver los huevitos que escondió el conejo. Pero los escuché mientras buscaban, y dejé los huevitos en la noche, así que no tengo tanto sentimiento de culpa. De ahí, mientras ellos iban a ver una obra de teatro en Pedro de Valdivia, me duché aprovechando que la Romi no estaba. Osea, muuuuuy largo. Luego, empanadas de mariscos y en la tarde, donde mi suegra. Hice waffles (no puedo creer que ni el hermano ni el papá no los conocieran!) y en la noche volví a asaltar mi nueva pieza de estar subiendo el volumen al máximo con el recital de Jamiroquai en vivo en Verona. Wow!!!!… Jay Kay nuevamente se pone en mi top one.

Buen fin de semana… pero día latoso. Estar frente a tu computador sin otra cosa que hacer que quemar DVDs para ver en la noche y tener reuniones con gusto a nada, empieza a aburrirme. Así que, por mientas, escuchando música y grabando National Treasure, Cellular y Butterfly Effect para la Romi. Chilled-out weekend, bored-out monday.

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