• Cristián Ritalin León

About media

Justo cuando iba a hablar (perdón, “postear”) sobre los emprendedores, el “nuevo chile” y la excitante ansiedad de tener tu propio medio –sea programa radial, revista o lo que sea-, Miñano me sale de refilón, en posición de adelanto, y zuácate. Publica una editorial al respecto en la última Blank. Así que obligado a tomarlo como referencia. Miñano era director creativo publicitario. Lo cachaba algo de antes. A Schkolnick, su socio fundador, de muchísimo más atrás. Uno de los mejores fotógrafos publicitarios y de moda que conozco, me mostró el boceto de lo que sería el No.1 de la Blank (año 2000) entre las tomas fotográficas para Pienso Positivo. Con mi mano maquillada (les juro que es la primera y última vez), hojeé lo que más tarde sería una de las primeras y mejores revistas –de hecho la única que sigue hasta hoy- del formato “suscripciones gratuitas”. Cinco años más tarde, los ahora dueños de Blank Comunicaciones –una especie de agencia de publicidad / modelos / productora-, se lanza con el No.1 de Blabla Blank. Una agenda urbana en la misma tónica trendy-cool-SCL (no te rías, Pame) de Blank Out, con publicidad full nicho, fotos de calidad y reviews en papel couché del estilo “música, tecnología y moda”, como bien advierte su portada. Me gustó el formato fanzine –a diferencia de la Blank out, te llega totalmente aparte de su revista madre-, pero no noto la diferencia real con las otras dos. Que también traen reviews y tips para salir, agenda urbana y tecnología. Osea, un resumen de la Blank Out. Una síntesis de la Blank. Ojo con el canibalismo, G. Pero se agradece la novedad. Sobretodo ahora, que estamos de luto: Esta semana me llegó una carta diciéndome que la revista Fibra ya no circulaba más. Que había “cumplido su ciclo” –aforismo que nunca entendí realmente: ¿qué ciclo cumplió?, ¿se acabó el presupuesto o bajó las utilidades?-, pero que me dejó con una revista menos que devorar cada bimestre. Sad. Como consumidor y comunicador, me da mucha lata cuando algún medio se despide. Más aún cuando es un buen medio; un medio cuya presencia se nota (¿LUN sigue, no?). ¿Será que se acabó el cuarto de hora de los nuevos medios? Espero que no. Porque hace tiempo que no veía nada nuevo bajo el sol. Los bares hace rato que se dan vuelta en lo mismo. La música no me sorprende. Cada nueva peli holliwoodense me suenan a refrito y hasta las teleseries suenan a copy+paste. Como Sabatini bien supo y sufrió con su último fogueo de fórmula. Tal vez McLuhan tiene más razón de la que le di. El medio es el mensaje. No buscamos información nueva, sino formatos nuevos. Tal vez por eso Play gustó, siendo que no cuenta nada. Y los DVDs estàn desplazando a una velocidad vertiginosa al VHS sólo por sus extras. ¡¡Y los blogs, sin ir más lejos!!… Capaz que al final Blabla Blank despegue bien. Porque dice lo mismo, pero de otra forma. Porque recibe el testigo de su revista madre tan piola, que no me extrañaría empezar a verla cada vez más gorda y a la Blank cada vez más flaca. Y Fibra cumpló su ciclo. Así que no sé ustedes, pero yo voy a esperar sentado su reencarnación en blog, dvd u holograma de suscripción.

0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo